Eficiencia, formación y control, claves de la limpieza de hoteles y centros turísticos

/ octubre 8, 2019

Sabemos que el criterio de nuestros clientes es altamente exigente… Un hotel o una instalación turística se deben a sus usuarios y uno de los estándares que estos piden y ‘miden’ es el grado de limpieza de estos lugares: marcará la diferencia entre que vuelvan o no, entre que los recomienden o todo lo contrario.

Espacio marco del servicio

A groso modo, la limpieza de este tipo de instalaciones se puede diferenciar en dos tipos: la limpieza de zonas comunes y la limpieza de habitaciones.

Limpieza de zonas comunes es aquella limpieza diaria cuya finalidad es la de mantener todas las zonas comunes (pasillos, escaleras, accesos y aseos) en condiciones óptimas de limpieza, tanto a nivel higiénico como de presencia. Generalmente, este tipo de limpieza se lleva a cabo durante el periodo en que menos molestias se ocasionarán a los usuarios del edificio, según los horarios establecidos.

Por otro lado, la limpieza de habitaciones se lleva a cabo diariamente y tiene como finalidad la de mantener todas y cada una de las habitaciones en condiciones óptimas de limpieza, así como abastecidas de los consumibles necesarios para que el huésped se encuentre satisfecho.

Organizar bien es la máxima eficiencia

Para organizar el servicio es fundamental cómo estructurarlo. La estructura en el centro de trabajo se recoge en un esquema en el que cada hotel o centro tiene asignado un supervisor del servicio, quien coordina y gestiona el servicio establecido en ese centro; también la atención al cliente. Además, el supervisor del servicio tendrá el apoyo técnico de la delegación correspondiente, de las Oficinas de Servicios Centrales y de la línea de negocio.

Ya luego se inserta la figura de la gobernanta que distribuye in situ tareas, intendencia, nuevos empleados, coordinación, verificación de la calidad del servicio… Y para las tareas concretas, los limpiadores (barrido húmedo, fregado manual y aspirado de suelos, limpieza de mobiliario y objetos de oficina, desinfección de aseos, reposición de enseres, etc.).

Asimismo, se incorpora la figura de diferentes especialistas para tareas como el abrillantado de pavimentos de mármol y terrazo, el decapado y encerado de suelos plásticos, la reposición de brillo en suelos plásticos, limpieza interior y exterior de cristales y de parámetros verticales, puntos de luz, frisos…

@revistalimpieza.es

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