Realizar una adecuada gestión de plagas en la industria alimentaria es vital para evitar fatalidades

/ septiembre 25, 2019

La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental alerta de la vital importancia que supone la realización de periódicos y profesionales controles de plagas por parte de la industria alimentaria a fin de evitar casos tan graves como los sufridos en Andalucía

El brote de listeriosis surgido en Andalucía que ha acabado con la vida de tres personas, provocado hasta 7 abortos y afectado a más de 200 personas, ha hecho saltar todas las alarmas con respecto a los necesarios controles en la industria alimentaria.

Esta infección viene provocada por la presencia en determinados alimentos de la bacteria Listeria monocytogenes que, como desgraciadamente se ha comprobado, puede llegar a causar serias complicaciones en el caso de mujeres embarazadas o personas con el sistema inmunológico debilitado. En este caso, el origen ha sido varias partidas de carne mechada “La Mechá”, fabricadas por la firma Magrudis, y que ha afectado a más de 200 personas en Andalucía. Las cucarachas son el principal vector de transmisión de esta bacteria.

“Es fundamental que las empresas relacionadas con la industria alimentaria inviertan en prevención para evitar casos como el sucedido en Andalucía”, aconseja la directora general de ANECPLA, Milagros Fernández de Lezeta. “Lo recomendable es establecer un plan de gestión de plagas y de autoevaluación conforme a la normativa europea e internacional y destinado a asegurar la salubridad en la cadena de suministro alimentario”, afirma.

Desde la Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental apuntan a que, con la irrupción de la crisis económica, muchos de los controles que se llevaban a cabo periódicamente y de forma profesional por parte de las empresas de la industria alimentaria se han dejado de realizar. “El problema es que muchas de estas empresas carecen de la capacidad necesaria para detectar la presencia de plagas en sus instalaciones hasta que éstas se hacen evidentes: momento en el cual el nivel de infestación es muy elevado”, señalan.

Y, en muchas ocasiones, el remedio -“casero” en este caso- puede llegar a ser incluso peor que la enfermedad. Ya que, tal y como denuncian desde ANECPLA, hay veces que las empresas llevan a cabo por iniciativa propia tratamientos preventivos que no son los adecuados, no se ejecutan de la manera oportuna y no se implementan en su dosis correcta, causando otro tipo de problemas al contaminar las superficies con este tipo de productos. “Lo óptimo”, insiste Fernández de Lezeta, “es que se contrate los servicios profesionales de empresas de gestión de plagas acreditadas que han de realizar un diagnóstico de situación, ofrecer alternativas al uso de productos químicos y, en el caso, de tener que emplearlos, utilizarlos a las dosis y modo de empleo autorizados por el Ministerio de Sanidad”. Un exhaustivo control que garantiza un trabajo adecuado y puede llegar a evitar desgracias como las sucedidas este verano en Andalucía.

@revistalimpieza.es

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