Los certificados medioambientales, una garantía de sostenibilidad y responsabilidad

/ mayo 28, 2019

Proteger el medio ambiente es una de las principales prioridades de las Administraciones y autoridades competentes de todo el mundo. Para ello existen una serie de etiquetas que reconocen el esfuerzo que las organizaciones hacen por fabricar productos que ayudan a mejorar la sostenibilidad, las cuales se pueden aplicar también al sector de la limpieza

Sellos como EU Ecolabel, Blue Angel, Nordic Swan Ecolabel y Cradle to Cradle son los más importantes, y en este reportaje vamos a profundizar en cada uno de ellos.

Acreditar su compromiso con el medio ambiente, minimizando el impacto que sobre él ejercen los procesos de fabricación y favoreciendo la mejor gestión de los recursos. Ésta es la finalidad por la que las empresas demandan etiquetas medioambientales, aparte de constituir también un factor con el que diferenciarse de la competencia.

Y, por supuesto, el sector de la limpieza profesional no es ajeno a esta tendencia. Precisamente, muchos productos que se manejan a menudo, como el amoníaco, la lejía, los disolventes, los ácidos, los desengrasantes, etc., están fabricados con sustancias químicas perjudiciales para el entorno, afectando tanto al aire –cuando se evaporan determinadas sustancias en la atmósfera–, como al agua –cuando se degradan las sustancias tóxicas las aguas se eutrofizan–. Sin embargo, gracias al desarrollo tecnológico, por un lado, y a la creciente sensibilización de la sociedad, por otro, cada vez hay una mayor gama de productos de limpieza profesional diseñados para evitar estos efectos tan perjudiciales sobre el medio ambiente.

Para distinguir este tipo de productos de otros más contaminantes, se han creado las etiquetas medioambientales, aportando información y confianza a los consumidores. Las más importantes son: EU Ecolabel, Blue Angel, Nordic Swan Ecolabel y Cradle to Cradle. Vamos a conocer con más detalle cada una de ellas

@revistalimpieza.es

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