La aplicación del ozono es una opción ecológica, económica y eficaz

/ julio 22, 2019

¿Qué es el ozono? El ozono (O3) es una sustancia cuya molécula está compuesta por tres átomos de oxígeno, formada al disociarse los dos átomos que componen el gas de oxígeno. Cada átomo de oxígeno liberado se une a otra molécula de oxígeno gaseoso (O2), formando moléculas de ozono (O3)

El ozono es, después del flúor, el compuesto con más poder oxidante, debido a la capacidad que posee de capturar electrones, por lo que ataca a las sustancias oxidables que son:

  • La suciedad orgánica.
  • Los olores.
  • Los microorganismos.

La gran ventaja del ozono es que su único residual es el oxígeno y, por tanto, no deja ningún tipo de residual químico peligroso.

La molécula de Ozono, compuesta de tres átomos de Oxígeno, tiene carga negativa, y sabemos que las cargas negativas eliminan los radicales libres. Las cargas negativas, tal y como ocurre con cualquier imán, son atraídas rápidamente por las cargas positivas y esto es lo que hace que el ozono tenga gran poder desinfectante.

La aplicación del ozono en lavadoras

Debido a este poder oxidante el ozono en lavadoras tiene poder desodorizante, ya que reacciona con la materia orgánica, así como con los microorganismos causantes del olor, además de reaccionar con la grasa, eliminando las manchas. El poder oxidante del ozono hace que además sea blanqueante, por lo que es especialmente

interesante en las limpiezas de sábanas y toallas de centros sanitarios.

El ozono se descompone a partir de 40ºC, por lo que es más efectivo con agua fría, esto hace que el consumo energético de las lavadoras disminuya.

Para poder aplicar esta tecnología en lavadoras se utiliza un magnetizador como prefiltro de la lavadora. Este filtro cambia la estructura molecular del agua y, como consecuencia, crea oxidantes avanzados que suavizan el agua del grifo, también descomponen la suciedad y además desinfectan los tejidos incluso al lavar con agua fría. Lavar con Ozono es ideal para desinfectar, sobre todo, lavar ropa de bebé, ropa interior, ropa de cama, toallas y todo tipo de prendas. En el caso de personas con alergias, al limpiar la ropa con ozono no quedan sustancias químicas en ella y esto hace que no aparezcan las reacciones alérgicas.

Además, al no producir residuo -porque el ozono es totalmente natural-, cuidamos el medio ambiente. Eliminamos el uso de producto envasado en plástico, como son la mayoría de detergentes, que se presentan en plásticos de un solo uso, no biodegradables y que ocupan espacio en los locales. Un plástico que, en el mejor de los casos, se acumulará en los vertederos y tardará una media de más de 100 años en desaparecer. Además de contribuir con el problema del plástico, eliminamos los detergentes que llevan fósforo, un componente que no se puede depurar y que va a parar directamente a los ríos y al mar, transformando y dañando la vida acuática.

Finalmente con el ozono, al ser más eficaz en agua fría, también conseguimos un ahorro energético, por lo que podemos decir que el uso de Ozono en la lavadora es la mejor manera de eliminar los residuos que pueden dañar al medio ambiente. También podemos asegurar que el limpiar con Ozono es un método sostenible y seguro, pues evitamos productos químicos. Un beneficio para la salud de los usuarios, ya que se evita el contacto de productos químicos sobre la piel, reduciendo el riesgo de contraer enfermedades como la psoriasis, aparición de eccemas, piel atópica o alergias. El uso del Ozono para lavar se recomienda para colectivos vulnerables como bebés, niños o personas mayores. Este sistema de limpieza, a parte de prevenir, es de gran ayuda para personas ya diagnosticadas con enfermedades como, por ejemplo, la sensibilidad química múltiple

@revistalimpieza.es

Compartir esta publicacion