Claves para un lavado perfecto

/ mayo 14, 2019

Los profesionales de lavanderías se enfrentan cada día a un problema de optimización real en la eficiencia de procesos debido a la dificultad de algunas manchas

Muchas son las variables que intervienen en el proceso de lavado para conseguir un acabado perfecto, entre ellas, la selección de producto químico, cuya acción sobre la prenda es fundamental para lograr un resultado impecable.

Gracias a la nueva tecnología enzimática es más fácil lograr dichos resultados.

Las enzimas son biocatalizadores, proteínas que aceleran los procesos de degradación, transformación o fabricación de sustancias.

En el caso de la limpieza de ropa, eliminan selectivamente todo tipo de manchas sin dañar los tejidos y con enormes ventajas frente a los detergentes sintéticos, ya que:

  • Aumentan la eficacia del lavado, reduciendo el agrisamiento de los tejidos e interviniendo sobre las manchas y no sobre el tejido.
  • Reducen gastos al actuar más rápido y a bajas temperaturas, minimizando el consumo de agua y energía.
  • Permiten un uso más seguro para los operarios gracias a su pH neutro.
  • Prolongan la vida de la ropa y de la maquinaria de la lavandería, así como protegen los colores del tejido.
  • Respetan el medio ambiente, ya que son biodegradables y reducen el consumo de energía, de agua y las emisiones de CO2.
  • Mejora el nivel higiénico al incrementar la acción inhibidora sobre las bacterias.

Con todo esto, se logra un ahorro increíble en cada lavandería, influyendo no sólo en la dosificación de químico y optimizando su consumo, sino disminuyendo el coste total de los programas de lavado hasta un 50% gracias a:

  • Su eficacia en bajas temperaturas.
  • Su menor consumo de agua al realizar menos aclarados.
  • Su ahorro en tiempo al realizar en una sola fase el proceso de lavado.
  • Su reducción en coste energético debido a todos estos factores citados.

Otro de los problemas a largo plazo que hay que tener en cuenta es la durabilidad de la ropa.

El número de lavados y un químico de mala calidad afecta de manera considerable a la durabilidad de ésta

¿Cómo se puede mejorar este factor? La utilización de productos con formulación natural reduce la degradación de los tejidos gracias a la ausencia de cloro, la baja alcalinidad y la baja temperatura, invirtiendo además menos tiempo y, por tanto, menos desgaste.

Toda la tecnología enzimática está puesta a disposición de los profesionales de lavanderías para hacer más fácil y rentable su proceso de lavado.

Pero cada mancha es diferente y cada lavandería tiene necesidades personalizadas; no es lo mismo la ropa de cama de una residencia, que de un hotel, que la cama de un hospital; son usuarios diferentes que requieren de soluciones personalizadas y un acabado perfecto.

En hostelería predominará el lavado de ropa de cama, por lo que requerimos de un producto que garantice la percepción de calidad y bienestar entre los clientes finales.

En restauración suelen predominar las manchas de grasa, factor clave en la formulación del producto para acabar con ellas.

En el sector hospitalario primará la higiene y desinfección, por lo que es fundamental un sistema de lavado donde se asegure al paciente la eliminación de todo tipo de bacterias.

También debemos garantizar la máxima higiene en las residencias con un respeto absoluto hacia las pieles más sensibles.

No es lo mismo que en las lavanderías autoservicio, donde la diversidad de clientes demandan un producto apto para toda variedad de tejidos y que les aporte la mayor rentabilidad en su negocio

@revistalimpieza.es

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